martes

Mi amigo el viajero de estrellas


Tú quien me enseño a quererme a respetarme y ver que todo podía ser perfecto, quien me enseño que no había nadie mejor que yo y con quien compartí mis sueños, miedos, alegrías y penas.
Tú a quien le regale mi vergüenza y quien me enseño siempre a luchar, a quien le agradezco triunfos y fracasos. ¿Fue necesario todo el sufrimiento? ya no me puedo cuestionar nada mas, renacieron mis ganas de hacer cosas, ahora puedo hablar de ti con la cara llena de risas y contarle a las personas con el pecho inflado del gran amigo que tuve, al amigo que trate como un hijo y al que mas e cuidado, al que mas he querido y respetado, existir nunca lo voy a olvidar…

Largo es hora de dejarte partir, y nunca olvidar de lo mucho que te amo